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Dr. Angel Gracia: Agua de mar como medicina y alimento

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FISIOLOGIA DEL PRANAYAMA: Respiración, yoga y vida

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FISIOLOGIA DEL PRANAYAMA

Mucha gente practica equivocadamente el control de la respiración (pranayama) como una especie de reto personal. La idea de presentarles este documento es informales acerca de los efectos positivos y negativos (mortales) del pranayama. Es importante recordar que al practicar un sadhana (vía o camino al estado de yoga) debemostener en mente que el yogui no compite, solo corre sus límites de poco en poco. Iyengar lo dice  claramente con respecto al pranayama: “Conquistar al pranayama es como domar a un caballo salvaje, no tratas de subirte de golpe a el sino que tomas una manzana y te acercas muy lentamente hasta domarlo ”

Voy a ser muy concreto aquí: un pranayama mal hecho puede generar desde un estado de ansiedad o shock hasta un ataque cardiaco.

El objetivo del pranayama es llegar al estado de pratyahara que consiste en desconectarnos de los 5 sentidos (ya se imaginarán lo que esto implica sino estamos preparados) y debe atender a un objetivo de una vía espiritual.

¡¡¡ASI ES QUE CUIDADO!!! Mejor acudir a un instructor calificado.

Aquí les dejo una información para leer con calma (si encuentran algún error comentenlo para corregirlo)

Namasté,
Manuel Herrera

FISIOLOGÍA

La fisiología de la retención en la respiración implica cambios cardíacos, circulatorios y respiratorios, todos ellos muy importantes.

En kumbhaka la respiración es detenida tras cada inspiración y tras cada espiración entre tres y veinte segundos en los aprendices, y puede durar bastantes minutos en los yoguis experimentados. El efecto principal de estas retenciones es conseguir una mejor metabolización del oxígeno del aire y, naturalmente, todo lo que deriva de ello.

Después de unos segundos reteniendo el aliento con los pulmones llenos, el centro respiratorio registra un cambio de composición en la sangre: sube la tasa de CO2 y desciende la de oxígeno. Este cambio estimula el trabajo vegetativo del bazo que se contrae y lanza al circuito sanguíneo mayor cantidad de glóbulos rojos, a la vez que aumenta la temperatura del cuerpo y se relaja el sistema nervioso.

Cuando la presión parcial de CO2 en el aire alveolar excede aproximadamente de 50 mm. de mercurio, el estímulo respiratorio es tan fuerte que no puede mantenerse mas tiempo la retención. Esto se considera el Punto Límite (PL), en el cual se reinicia el movimiento respiratorio.

Hay quimioreceptores sensibles ante el componente químico de la sangre. Debido a la acumulación de CO2, la capacidad para retener la respiración es limitada.

Aproximadamente, el 0,01% de cambio en CO2 invierte la acción del sistema respiratorio.

En kumbhaka los impulsos aferentes del vago se inician en los pulmones, y los eferentes en la médula. Los impulsos aferentes nos permiten mantener los pulmones en una posición concreta de expansión/apertura, mientras que los eferentes hacen que los pulmones se colapsen.

Si se recoge y se compara el aire inspirado y el espirado en una persona que respire a ritmo normal, se observa que el organismo ha absorbido solo entre el 6 y el 21% del oxígeno que contiene el aire inspirado. Reteniendo el aire, se prolonga el tiempo de contacto del oxígeno con la membrana pulmonar, aumentando la absorción de este gas y la expulsión de anhídrido carbónico. Así, kumbhaka provoca importantes modificaciones del metabolismo. El más importante es la descomposición parcial del azúcar de la sangre para obtener directamente oxígeno que compense la interrupción del aporte exterior; consecuentemente, la temperatura interna tiende a subir ya que la respiración pulmonar evacua el calor producido por las combustiones intracelulares.

Realmente, la finalidad de la respiración tiene lugar en cada célula. Toda célula en contacto con el oxígeno lo absorbe; por la oxidación de ciertos elementos celulares se libera energía, con producción de CO2 (anhídrido carbónico) expulsado por la célula. El objetivo primario del prânâyâma es estimular la respiración celular, a la que se une una mayor producción de calor interno, por la activación de las combustiones intracelulares. Los ejercicios deberían, por tanto, proseguirse hasta una traspiración profusa. Resulta así una revitalización del cuerpo por la activación de los procesos biológicos de combustión intracelulares. La energía desprendida (prâna) queda disponible para elevados fines psicofisiológicos.

TÉCNICA CON LOS PULMONES LLENOS

La retención con los pulmones llenos se denomina antara kumbhaka.

— Efectuar varias respiraciones completas y profundas igualando los tiempos de inspiración y espiración, sin llegar al cansancio. La respiración debe ser fluida y relajada.

— Después de 4 ó 5 respiraciones, inspirar y suspender el movimiento respiratorio con los pulmones completamente llenos.

— Mantener la suspensión aproximadamente la mitad del tiempo invertido en inspirar y reanudar el movimiento respiratorio, espirando despacio y profundamente.

— Repetir de la misma forma 4 ó 5 respiraciones más.

Si la respiración sigue siendo cómoda, se puede alargar el tiempo de la suspensión hasta que se igualen las tres fases respiratorias.

Si al término de la espiración se notan sofocos o una necesidad acuciante de inspirar, hay que detenerse y respirar normalmente dos o tres veces antes de reanudar el ejercicio.

TÉCNICA CON LOS PULMONES VACÍOS

La retención con los pulmones vacíos se denomina bhaya kumbhaka. Se aprende una vez que se domina la técnica con los pulmones llenos.

— Efectuar varias respiraciones completas y profundas igualando los tiempos de inspiración y espiración, sin llegar al cansancio. La respiración debe ser fluida y relajada.

— Después de 4 ó 5 respiraciones, espirar completamente y suspender el movimiento respiratorio con los pulmones vacíos.

— Mantener la suspensión aproximadamente la cuarta parte del tiempo invertido en espirar y reanudar el movimiento respiratorio, inspirando despacio y profundamente.

— Repetir de la misma forma 4 ó 5 respiraciones más.

Si la respiración sigue siendo cómoda, se puede alargar el tiempo de la suspensión hasta la mitad del tiempo invertido en espirar.

Si al término de la suspensión se notan sofocos o una necesidad acuciante de inspirar, hay que detenerse y respirar normalmente dos o tres veces antes de reanudar el ejercicio.

DURACIÓN

Con los pulmones llenos se podrá retener el aire siempre que no se vea forzada la espiración y posterior inspiración. La espiración debe durar como mínimo el mismo tiempo que la inspiración y, dependiendo de la técnica usada, hasta el doble o más del tiempo de inspiración. Si no se puede mantener este ritmo, es signo claro de haber sobrepasado el tiempo de retención.

La duración del kumbhaka no debe forzarse mas allá del Punto Límite. Muy poco a poco y con el adecuado entrenamiento, el Punto Límite puede alargarse, aunque solo hasta cierto punto. En cualquier caso (sin excepción alguna), nunca hay que sobrepasar el Punto Límite.

Con los pulmones vacíos se retiene la respiración menos tiempo que con los pulmones llenos (generalmente, la mitad o la cuarta parte), y también debe permitir mantener el ritmo respiratorio con comodidad.

Una persona normal puede retener la respiración con los pulmones llenos entre 25 y 75 segundos. La máxima duración, de 3 ó 4 minutos, la alcanzan los expertos en inmersiones. Un yogui experto en prânâyâma puede sobrepasar la media hora de retención. Para ello hay que prepararse seriamente, en vista de las importantes reacciones psicofisiológicas que se desencadenan. Es necesario, especialmente en ausencia de un instructor cualificado, saber muy exactamente lo que sucede cuando se retiene el aliento.

1) Kumbhaka de 3 a 20 segundos

La columna debe estar lo mas rectilínea y vertical posible, mientras que el bajo vientre debe inclinarse ligeramente hacia delante.

Permite una mejor utilización del aire inspirado: aumenta la absorción de oxígeno y también la expulsión de CO2.

Puede practicarse en cualquier momento, no tiene contraindicaciones y constituye una preparación indispensable para mayores retenciones.

2) Kumbhaka de 20 a 90 segundos

Hay que estar en ayunas, en postura de loto o medio loto.

En principio, sin un instructor cualificado, no se debería ir más allá.

Deben aplicarse jalandhara y mula bhanda.

Esta retención se prolonga hasta el Punto Límite en que los mecanismos reflejos se sobreponen a la voluntad y ponen en marcha la espiración.

La tasa de CO2 aumenta apreciablemente en la sangre, al mismo tiempo que disminuye la de oxígeno. Por eso, debe practicarse preferiblemente en postura de loto para frenar la circulación de la sangre en las piernas en beneficio del cerebro y del corazón.

3) Kumbhaka a partir de 90 segundos

El loto debe ser muy cerrado, con los talones en contacto con el bajo vientre.

Es imprescindible la práctica de jalandhara, uddhiyana y mula bhanda.

A partir de los dos minutos de retención, el yogui accede a estados precomatosos controlados, acompañados de reacciones fisiológicas muy profundas que pueden llegar hasta una revitalización completa. En estas condiciones la actividad bioquímica de los tejidos afectados se altera para producir componentes químicos (bioestimulines) capaces de estimular todas las reacciones vitales del organismo.

En condiciones normales, una interrupción del aporte de oxígeno crearía muy pronto condiciones desfavorables que, prolongadas, conducirían a la asfixia y por último a la muerte.

El prânâyâma, llevado a tal grado, constituye una acrobacia fisiológica, no exenta de peligro, y que sólo puede practicarse bajo la dirección de expertos cualificados.

Cuando se afirma que el prânâyâma es peligroso, se piensa siempre en las formas avanzadas de esta disciplina.

CONSEJOS PARA LA PRÁCTICA AVANZADA

— La última inspiración no es decisiva para la duración de la retención, porque el oxígeno del aire encerrado en los pulmones es poco en comparación con el transportado por la sangre. Por tanto, hay que efectuar varias respiraciones lentas y profundas antes de retener el aliento, a menos que se practiquen antes kapalabhati o bhastrika. — Kapalabhati y bhastrika producen una hiperventilación pulmonar expulsando masivamente CO2 y por tanto deben ser seguidos de una retención del aliento a fin de restablecer en su nivel normal la tasa de CO2 en la sangre.

— Durante la retención, hay que concentrar la atención en las reacciones corporales, especialmente en el tórax, y escuchar los latidos del corazón.

— Si todo es correcto, después de pocos segundos, el corazón calma sus pulsaciones y se pone a latir con tranquilidad y fuerza. Después sobreviene la conciencia de la circulación sanguínea en forma de una pulsación que parece estremecer rítmicamente todo el tórax.

— Después de un tiempo, el organismo reclama aire. No hay que resistir demasiado tiempo este deseo, dejando que la espiración se realice por sí misma casi insensiblemente.

— Inmediatamente antes de espirar, se puede inspirar algunos centímetros cúbicos de aire fresco, para facilitar el control de la espiración.

— La espiración debe ser lenta, continua y completa, forzando la expulsión de los últimos restos de aire mediante una contracción de los músculos abdominales e intercostales.

— Al término de la espiración, se puede retener el aliento dos o tres segundos y dejar que la inspiración se efectúe insensiblemente.

— Evitar retener brutalmente el aliento o liberarlo repentinamente; la transición debe ser insensible, armoniosa.

CONTRAINDICACIONES

— Hipertensión arterial.

— Problemas cardiovasculares.

— Períodos de menstruación o embarazo.

— Problemas en los órganos abdominales.

— Afecciones pulmonares declaradas

— Problemas psicológicos graves o del sistema nervioso (depresión, ataques de pánico, ansiedad, etc,.)

FUENTE: zonadecaos.freeforums.org/pranayama-el-secreto-del-yoga-t595.html

Oxigenacion y yoga

Soldados heridos por minas acuden al yoga como terapia alternativa

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Los militares que asisten, una vez por semana, pertenecen a las Fuerzas Armadas de Colombia. Dicho país es el segundo con mayor número de minas antipersona, desde 1990 han provocado siete mil 616 heridos y amputados.

Bogotá • Darwin Pérez respira profundamente con los ojos cerrados al ritmo que va dictando la instructora. A un lado ha dejado la prótesis y por un momento olvida que le falta una pierna. Hace un año y medio pisó una mina antipersona y acude al yoga como una terapia alternativa que las Fuerzas Armadas de Colombia prueban con sus militares heridos en guerra.

“Al principio tuve mucho dolor. Con el yoga uno aprende a relajarse, a no pensar en lo que le pasó”, explica este militar de 27 años de edad que junto a sus compañeros, la mayoría amputados de las piernas, algunos ciegos y otros sin manos, acuden una vez por semana a una terapia de yoga en Bogotá.

De ese grupo, Darwin es uno de los que lleva más tiempo. Se nota en su soltura para hablar y en la forma en que rápida y espontáneamente ofrece masajes a sus compañeros, muchos de ellos con la mirada ausente.

Algunos familiares les acompañan en la sesión. Un soldado y su esposa permanecen sentados presionando una espalda con la otra por más de 15 minutos. Otro ha venido con su mujer embarazada y su hijo de cuatro años que corretea entre ambos. Todos escuchan al maestro que les repite: “Tenemos que hacer un gran esfuerzo para que la discapacidad del cuerpo no discapacite el alma”.

Colombia es, después de Afganistán, el país con mayor cantidad de minas antipersona, armamento que desde 1990 ha causado dos mil 30 muertes y siete mil 616 heridos y amputados, entre militares y civiles, según cifras del gobierno.

El Estado colombiano también presta asistencia médica y económica a las víctimas civiles de las minas, que suelen encontrarse en zonas rurales.

El próximo 4 se abril, en la conmemoración del Día Mundial Antiminas, se han convocado varias manifestaciones para llamar la atención sobre el tema.

En 2000, Colombia ratificó la Convención de Ottawa de prohibición de las minas antipersona. Sin embargo, las autoridades sostienen que la guerrilla izquierdista FARC sigue usando esos artefactos, incluso de fabricación artesanal.

Nancy Bello es la psicóloga que acompaña a los soldados a las sesiones de yoga en Bogotá. Desde hace siete años trabaja para el batallón de sanidad, que atiende a los militares heridos en el marco del conflicto armado que desde hace casi medio siglo sufre Colombia.

“Lo que se aprende en la academia queda corto frente a tanto dolor”, manifiesta esta joven profesional que ayuda a los soldados a quitarse su único zapato antes de empezar la sesión de yoga, disciplina incorporada desde hace dos años como parte del programa de terapias alternativas.

“La elaboración del duelo, la aceptación de su pérdida, eso es lo más difícil de superar para ellos. No sólo sufren la pérdida de sus miembros, sino también la de su carrera, a la que no podrán volver”, explica.

“Tienen que modificar el proyecto de vida que se habían trazado y aprender nuevos roles de esposos y padres. Cuando eran militares activos, en realidad actuaban como novios, que veían a su pareja cada cuatro meses cuando venían a casa de permiso. Ahora están con su familia todos los días”, refiere Bello.

Para Darwin, después de la explosión el mayor apoyo y motivo de esperanza fue su esposa, quien era su novia cuando a fines de 2010 perdió la pierna.

“Cuando pisé la mina, ya llevábamos ocho meses de novios y teníamos planes para casarnos. Ella me acompañó en el hospital por quince días, y efectivamente en enero de 2011 nos casamos. Ahora tenemos una hija de 10 meses. Cuando me den la pensión quiero comprar dos casas, una para nosotros y otra para mis padres. Además, vamos a montar un negocio”, cuenta.

Adriana Silva, la instructora que les recibe, confía en los beneficios del yoga para el futuro de estos militares y desearía poder traer a más de ellos a su salón.

“Hay que tocar a cada soldado, acompañarlo, saber qué le pasó. Les damos un masaje profundo en los puntos que liberan el estrés. Se les enseña meditación, relajación y técnicas de respiración para superar el dolor. Los ejercicios físicos, claro, son limitados, los movimientos del cuerpo, que son los giros de la columna, se los hacemos nosotros”, dice.

“Lo que nos ha aportado la experiencia con ellos ha sido tocar la realidad del sufrimiento y compartir con unos muchachos que ponen sus cuerpos en la guerra. Aprendemos que si hoy tenemos manos, quizás mañana no, pero tenemos amor”, asegura.

TOMADO DE: http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/5964d1e41672f13ce660e052b0840961

yoga para amputados

yoga para terpaia a soldados heridos