Archivo de la categoría: Los Maestros

El linaje de maestros al que le debemos el yoga

Los Maestros: Rainbeau Mars

Estándar

Nació el 18 de junio de 1976 en en los EE.UU.

Rainbeau se preparó de la mano de los grandes maestros: el creador del yoga ashtanga (serie de movimientos fluidos y sincronizados con la respiración), Patabhi Jois; del fundador del yoga anusara (posturas con una integración de las enseñanzas tántricas), John Friend; el maestro de ashtanga, Richard Freeman, y la maestra Iyengar yoga (tipo de yoga que usa las asanas o posturas y

la respiración o Pranayama para inducir el estado de meditación), Lisa Walford.

Hace más de nueve años que Mars se desempeña como maestra de yoga y entrenadora personal de grandes celebridades como lo han sido Modanna y la tenista alemana Steffi Graf. También, ha creado su propia disciplina de yoga, llamada Ra-Yoka, una particular mezcla de yoga, artes marciales y acondicionamiento.

Todo ello porque Rainbeau, a través del yoga, entendió que parte de su misión era enseñar y ayudar a sanar.

En sus palabras: “Yoga salvó mi vida. Cuando tenía 21 años y vivía en Hollywood yo necesitaba algo que me diera un centro porque mi vida podría ser un caos. A través del yoga pude descubrir exáctamente lo que quería ser, lo que quería hacer, entonces cambié de dirección y pude entender para qué había venido a este mundo. Antes yo estaba fumando, juzgando, llenándome de apegos, corriendo 400 millas por hora creyendo que ese era el sentido de la vida. Con la yoga encontré un equilibrio, pude dejar atrás temores y sobre todo, aprender a aceptarme y a amarme a mí misma”.

Sus DVD más conocidos son PRATICA SAGRADA DE YOGA I y II (en tiendas MIXUP mexico)

Fuente: TERRA.COM

yoguini
Anuncios

Película completa para los que quieren alcanzar el verdadero estado de yoga

Vídeo

La verdad, el sufrimiento y el camino

Imagen

Independientemente de quien las haya dicho y de si todo es dolor o no, sí podemos afirmar que al ver, pensar, actuar, entender, atender y vivir correctamente es lógico que el sufrimiento se aleje.

Namasté,

Manuel Herrera

Vencer la depresion. Dejar de sufrir

Los maestros: Norman Vincent Peale

Estándar

Norman Vincent Peale (31 de mayo, 1898 – 24 de diciembre, 1993) fue el autor de El Poder del Pensamiento Positivo y creador de la teoría del pensamiento positivo. Con su esposa, fundó la revista Guideposts en 1945. Nació en Bowersville, Ohio y murió en Pawling, Nueva York.

A la edad de 34, el Dr. Peale aceptó el llamado a Marble Collegiate Church en Manhattan donde permaneció durante 52 años como uno de los más famosos predicadores de Nueva York. Los fieles aumentaron de 600 a más de 5.000 en el momento de su retiro, en 1984. Los turistas se alineaban alrededor del bloque para oírlo predicar. A sus 90s él todavía daba discursos de motivación a cerca de 100 grupos al año.

En 1945, el Dr. Peale, su esposa, Ruth Stafford Peale, y Raymond Thornburg, un habitante de Pawling, hombre de negocios, fundaron la Revista Guideposts (Guideposts Magazine). Ellos lograron conseguir $1.200 a través de Frank Gannett, fundador de la cadena de periódicos Gannett, J. Howard Pew, industrialista de Filadelfia y Branco Rickey, propietario de los Brooklyn Dodgers.

Guideposts fue diseñada para ser un foro sin costo para que la gente (tanto para celebridades como para personas comunes) relatara sus historias inspiradoras para proveer ánimo espiritual a todos sus lectores. Hoy, la revista a todo color de 48 páginas, bajo la dirección de Ruth Stafford Peale es la revista de circulación de pago número 13 en el país con más de 4 millones en circulación.

El Dr. Peale puso sus habilidades a trabajar por muchos años. El Poder del Pensamiento Tenaz, fue publicado en 1952 y ha vendido cerca de 20 millones de copias y ha sido impreso en 41 lenguajes diferentes. El Dr. Peale completó lo que ha sido llamado su inspirador de mayor ventas de todos los tiempos a la edad de 54. Ahora, para aquellos desalentados escritores que han enviado sus manuscritos repetidamente, para conseguir solamente notas y palabras de rechazo, la historia de la publicación del libro es en sí misma un estudio de pensamiento positivo.

El libro había sido rechazado muchas veces por los editores. Desanimado, él lanzó el manuscrito en la cesta de la basura y dijo a su esposa que lo dejara ahí. Ella tomó su palabra, literalmente, y el día siguiente presento el manuscrito, dentro de la cesta de la basura, al editor afortunado que finalmente lo aceptó.

El libro del Dr. Peale es realmente el primer libro de auto-ayuda. Quien nunca ha leído el libro esperaría encontrarlo trivial, pero encontraran que él da un cierto consejo sano para vivir. Él habla de hacer tiempo para el silencio. Él dice que debemos cuidar de nuestro yo mismo físico. Él nos recuerda que la culpabilidad y la cólera pueden hacernos enfermar. Él fue uno de los primeros en decirnos, antes de que los estudios médicos comenzaran a darnos la prueba empírica, que el pensamiento positivo hace una gran diferencia en la salud y la curación.

El fue autor de 46 inspiradores libros incluyendo “Un Pensamiento Positivo Para Cada Día”, “Entusiasmo, la Fuerza que Hace la Diferencia”, “La Fe Es la Respuesta” y “Los Asombrosos Resultados de Pensar Positivo”.

FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Norman_Vincent_Peale

el poder del pensamiento tenaz

3 ejes del yoga de acuerdo a B.K.S. Iyengar

Estándar

“En el yoga tres cosas muy importantes siempre han de estar unidas en todo: el amor, el conocimiento y la acción.”

BKS Iyengar

BKS Iyengar filosofia

Los maestros: Alan Watts

Estándar

Alan Wilson Watts (Chislehurst Kent, 6 de enero de 1915 – Mt. Tamalpais California, 16 de noviembre de 1973) fue un filósofo británico, así como editor, sacerdote anglicano, locutor, decano, escritor, conferenciante y experto en religión. Se le conoce sobre todo por su labor como intérprete y popularizador de las filosofías asiáticas para la audiencia occidental.

budismo zen

Escribió más de veinticinco libros y numerosos artículos sobre temas como la identidad personal, la verdadera naturaleza de la realidad, la elevación de la conciencia y la búsqueda de la felicidad, relacionando su experiencia con el conocimiento científico y con la enseñanza de las religiones y filosofías orientales y occidentales (budismo Zen, taoísmo, cristianismo, hinduismo, etc.)

Alan Watts fue un conocido autodidacta. Becado por la Universidad de Harvard y la Bollingen Foundation, obtuvo un máster en Teología por el Seminario teológico Sudbury-Western y un doctorado honoris causa por la Universidad de Vermont, en reconocimiento a su contribución al campo de las religiones comparadas.

Infancia

Watts nació en una familia de clase media en el pueblo de Chislehurst (actualmente barrio londinense de Bromley), Kent, Inglaterra en 1915.[1] Su padre, Laurence Wilson Watts, era representante de la oficina londinense de la compañía de neumáticos Michelin; su madre, Emily Mary Buchan, era un ama de casa cuyo padre había sido misionero. Con modestos medios familiares, decidieron vivir en la bucólica periferia, y Alan, hijo único, creció aprendiendo los nombres de la flores salvajes y mariposas, jugando entre arroyos y celebrando ceremonias funerarias para los pájaros muertos.

Probablemente por la influencia de la familia de su madre, muy religiosa, los Buchans, creció en él un interés por “la naturaleza última de las cosas”, que se combinó con la pasión de Alan por los libros de fábulas y cuentos románticos del entonces misterioso Lejano Oriente. Watts también escribió más tarde sobre una especie de visión mística que experimentó cuando, de niño, estaba enfermo con fiebre. Durante esa época fue influenciado por las pinturas de paisajes del Lejano Oriente y por los bordados que su madre había recibido de misioneros regresados de China. En cuanto a las pinturas chinas que había visto en Inglaterra, Watts escribió “Yo estaba estéticamente fascinado por una cierta claridad, transparencia y espaciosidad del arte chino y japonés. Parecía flotar…”[según se dice en su autobiografía]. Estas obras de arte enfatizaban la relación participativa del hombre con la naturaleza, un tema que sería importante para él a lo largo de su vida.

Budismo

Gran Buda Sentado (Daibutsu), Kamakura, Japón.

Según su propia opinión, Watts era imaginativo, testarudo, y hablador. Fue enviado a un internado (que incluía instrucción académica y religiosa) desde joven. Durante las vacaciones en su adolescencia, Francis Croshaw, un rico epicúreo con gran interés por el budismo y por aspectos poco conocidos de la cultura europea, llevó a Watts en un viaje a través de Francia. No mucho después Watts se sintió obligado a decidir entre el cristianismo anglicano de su entorno o el budismo, sobre el que había leído en varias bibliotecas, incluyendo la de Croshaw. Escogió el budismo, y se hizo miembro del “London Buddhist Lodge“, fundado por teósofos, siendo dirigido entonces por el abogado Christmas Humphreys. Watts se convirtió en secretario de la organización a los 16 años (1931). El joven Watts experimentó con varios tipos de meditación durante esos años.

Publicaciones

  • El espíritu del zen, 1958. [The Spirit of Zen. (1st edition: 1936). Revised in 1954]
  • El sentido de la felicidad, 1991. [Original en inglés de 1940, renewed 1968]
  • Mito y Ritual en el Cristianismo, 1998. [Original en inglés de 1950]
  • La sabiduría de la inseguridad, 1987. [Original en inglés de 1951]
  • El camino del Zen, 1977. [Original en inglés de 1958]
  • Naturaleza, hombre y mujer, 1989. [Original en inglés de 1958/1986]
  • El Gran Mandala
  • El Libro del Tabú
  • Psicoterapia del Este, Psicoterapia del Oeste
  • El futuro del éxtasis y otras meditaciones
  • El camino del Tao (en colaboración con Al Chung-Liang Huang)
  • La identidad suprema
  • Cosmología gozosa, 1962.
  • El arte de ser Dios. Más allá de la teología
  • Memorias: Autobiografía 1915 – 1965
  • Naturaleza, hombre y mujer
  • Las dos manos de Dios [Original en inglés de 1963]
  • El sentido de la felicidad
  • Esto es eso
Recopilaciones de conferencias, cursos y clases
  • Nueve meditaciones
  • Om: la sílaba sagrada
  • El gurú tramposo
  • El camino de la liberación
  • La vida como juego
  • Salir de la trampa
  • Vivir el presente [1987. Mark Watts]
  • ¿Qué es la realidad?
  • Las filosofías de Asia [1995. Mark Watts]
  • Hablando de Zen
  • El tao de la filosofía
  • Conviértete en lo que eres
  • Mito y Religión. [1996. Mark Watts]
Recopilaciones de escritos de juventud
  • Snelling, John (editor) et al. 1987. The early writings of Alan Watts. (1st edition and printing 1987) Celestial Arts. California. U. S. A.
  • Watts, Mark; Snelling, John. 1997. Seeds of genius. The early writings. (1st published 1990 as The Modern Mystic.). Element Books Ltd. Shaftesbury. Dorset. United Kingdom.
Obras en colaboración con otros autores
  • La Lechuza de Minerva. ¿Qué es la filosofía?
  • La experiencia mística. Y los estados de conciencia
  • Mitos sueños y religión
  • ¿Qué es la iluminación? [Editor John White. Original en inglés de 1984]

Los maestros: Teilhard de Chardin, Pierre

Estándar

Teilhard de Chardin, Pierre (1881-1955)
Sacerdote Jesuita, Paleontólogo, Escritor. Francia

Geólogo, paleontólogo, humanista cristiano y místico ferviente, sus aportes filosóficos y científicos desataron grandes controversias, algunas de las cuales -como su posible participación en el fraude de Piltdown y su contribución desde el cristianismo a la teología de la “conciencia planetaria” y del “Cristo Cósmico”- mantuvieron viva a su memoria, tanto que algunas de sus ideas siguen siendo defendidas con parecida efusividad tanto por adeptos de la Nueva Era como por los gurúes de la Era Digital.
Teilhard de Chardin nació en Sarcenat, cerca de Clermont-Ferrand, Auvergne, Francia, el 1 de mayo de 1881. Descendiente de aristócratas, su infancia campesina impulsó su asombro ante la creación. Se dice que su madre inspiró su vocación religiosa y su padre, su amor por las ciencias naturales. Tenía diez hermanos y había cumplido los 17 años cuando ingresó en la Compañía de Jesús, donde cursó estudios de filosofía. En 1905, se trasladó a El Cairo, Egipto, como parte de su entrenamiento, donde enseñó física y química en el colegio de los Jesuitas. Allí permaneció tres años e intensificó su interés en campos tales como la paleontología y la geología, que ya habían despertado durante su estadía en la isla de Jersey del Canal de la Mancha, Inglaterra, y su comprensión de diversas culturas, una experiencia que podría haber sido clave en su formación para -según el antropólogo H. James Birx- “alejarse del etnocentrismo europeo” (1).

LA TEOLOGÍA DEL JESUITA PROHIBIDO
Sus inquietudes científicas fueron alentadas por la jerarquía de la Orden de los Jesuitas, que no dudó en otorgarle el permiso cuando quiso estudiar ciencias naturales en la Universidad Católica de París. En 1916 realizó una primera expedición científica a China donde condujo el discutido descubrimiento del “Sinanthropus”. A partir de 1923 participó en nuevas exploraciones geológicas en varios países orientales, que incluyeron otra vez China, la India, Birmania y Somalía. Durante la Primera Guerra Mundial se alistó como jefe de camilleros en el frente, permaneciendo en Francia hasta el final de la contienda. Por entonces, se dedicó a “Escritos en tiempo de guerra”, reflejando la conmoción interior que le causó esa oscura etapa de la Humanidad y describiendo el despertar de un liminar sentimiento de “compasión cósmica”.
Sus reflexiones científicas incluían la discusión teológica, lo que le costó enemistades en el clero. Le opuso a la concepción darwinista y positivista una cosmología que -si bien admitía el evolucionismo- rechazaba una interpretación puramente mecanicista y materialista del cosmos. Así definió a su concepción del universo: “Creo que el Universo es una Evolución. Creo que la Evolución va hacia el Espíritu. Creo que el Espíritu se realiza en algo personal. Creo que lo Personal supremo es el Cristo-Universal”.
La materia -según De Chardin- contiene a la “conciencia” como elemento organizativo, configurando la evolución como un proceso teológico. La evolución de la pre-vida (mundo inorgánico) a la vida (“biosfera”) tiende completar el mundo del hombre y del pensamiento (“noosfera”). Pero el hombre no es el punto culminante: el Universo, el hombre y su historia, dice, tienden a un “punto omega”, aquel que Teilhard llamó “el Cristo Cósmico”, punto de unión de toda la humanidad (“cristosfera”).
Durante su prolongada estadía en China (1939-45) completó “El Fenómeno Humano” (1938-40), obra donde comete el sacrilegio (desde la perspectiva católica) de defender la teoría de la mutación de las especies a través de la historia genética. Cuando una copia del ensayo cayó en manos de sus superiores fue censurado y acusado de heterodoxia al atreverse a hacer una interpretación libre de la doctrina del “pecado original” y de la “gratuidad de la vida sobrenatural”. Exiliado en China, más tarde se estableció en Nueva York, donde vivió el resto de su vida colaborando y asesorando a diversas instituciones científicas. Nunca reaccionó ante la condena de las autoridades de la Iglesia y vivió el castigo en silencio.

UN HUMANISTA MILENARISTA
Teilhard predicó la necesidad de que se estableciera un “nuevo humanismo” donde se reconozca que “en el espíritu humano, como en un fruto único e insustituible, se halla sintetizada toda la vida sublimada -es decir, todo el valor cósmico- de la Tierra” (“L’Esprit de la Terre”, 1931, p. 5) (2). Sus ideas científicas y humanistas fueron elogiadas tanto por almas religiosas como por académicos huérfanos de Dios. El zoólogo Julian S. Huxley (1960), considerado uno de los principales exponentes de la teoría evolucionista, cuando era presidente de la UNESCO, conoció a De Chardin en 1946. El científico, hermano del célebre escritor Aldous Huxley, declaró haber llegado desde su agnosticismo a “conclusiones muy parecidas” a las de Teilhard. Ya en los ’60, René Maheu, otro director de la UNESCO, comparó a la obra de Einstein con la de Teilhard ya que “constituyen sin duda alguna, cada uno a su manera y por su propio esfuerzo, los sistemas de conocimientos más extensos y densos a la vez que se hayan concebido” (3).

Las demandas teológicas de Teilhard eran:
a) lealtad ante los resultados y las perspectivas de las ciencias naturales contemporáneas,
b) confrontación de los dogmas del cristianismo y de las nuevas perspectivas de la ciencia,
c) reflexión sobre el valor religioso del esfuerzo humano en el dominio temporal (2)

De Chardin insistió sobre la escasa importancia que los cristianos le conceden a la Parusía, esto es, a la doctrina según la cual Cristo retornará en el fin de los tiempos. Sobre este punto, Telihard escribió: “En este acontecimiento único y supremo, en el que lo Histórico (nos dice la Fe) debe fundirse con lo Trascendente, el misterio de la Encarnación culmina y se afirma con el realismo de una explicación física del Universo” (“Trois choses que je vois, 1948, p. 7). Este acontecimiento aliará la Ciencia y la Mística, y permitirá a ambas partes obrar una sobre otra, intercambiar sus atributos, llegando Cristo a ser Cósmico y el Cosmos cristificado a ser objeto de amor” (4).
Sus obras clave fueron “Le milieu divin” (1926-27), “Le phénomène humain” (1938-40), “Le groupe zoologique humain” (1949), L´apparition de l´homme (1956), “La vision du passé” (1957), “L´avenir de l´homme” (1959), L´activation de l´énergie (1963) y “Science et Christ” (1965).

PILTODWN: ¿BROMA O FRAUDE?
La piedra -quizá se debería decir la calavera- del escándalo, fue su participación en el descubrimiento del fósil de Pitdown, considerado por casi todos los autores especializados en fraudes científicos como “uno de los más elaborados que se hayan cometido jamás” (5).
Durante una reunión en la Sociedad Geológica de Londres, en 1912, Arthur Smith Woodward, director del Departamento de Geología del Museo Británico, y Charles Dawson, un geólogo aficionado, anunciaron el descubrimiento del “eslabón perdido” entre los monos y el hombre: se trataba de una caja encefálica humana y una mandíbula simiesca que parecían respaldar las teorías evolutivas de Charles Darwin.
Teilhard de Chardin no sólo había participado en la primera expedición sino que, tiempo después, añadió nuevos elementos que parecían apuntalar la relevancia del hallazgo. A lo largo de 37 años aquellos huesos fueron considerados una misma pieza de un hombre que vivió en el Pleistoceno. Pero el 21 de diciembre de 1953, el boletín del Museo Británico desenmascaró el fraude: un nuevo análisis (realizado por J.S. Weiner y otros) demostró que la mandíbula había pertenecido a un orangután moderno y que los dientes habían sido mejorados mediante pulidos y tinturas para que parecieran humanos.

TEILHARD, PRO Y CONTRA
No fue fácil determinar quién o quiénes fueron los responsables, aunque todas las miradas convergieron en Charles Dawson. El propio Weiner consideró a Teilhard un “inocente inconsciente”. No es de la misma opinión Stephen Jay Gould, profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de Harvard, quien acusó a De Chardin en la revista Natural History (1980) de haber sido, sino el principal responsable, al menos cómplice necesario en el proceso de falsificación. Gould aportó diversos elementos de juicio para argüir que Teilhard habría sido parte de la conspiración. Según Gould, el sacerdote (quien por entonces tenía 30 años y le gustaba divertirse) pudo haber querido hacer una broma, que luego se le escapó de las manos (5). El antropólogo James Birx respondió que la acusación de Gould es falsa y defendió la inocencia de Teilhard argumentando que “la evidencia circunstancial no es suficiente para culpar al sacerdote jesuita de intervenir con malas intenciones en este fraude” (6). Otro ensayo sobre el caso, publicado en 1996, reinvidica a Teilhard, apartándolo del colosal fiasco (7). Lo cierto es que otros paleontólogos coincidieron con Gould, entre ellos A. S. Romer, Bryan Patterson y Louis Leakey y el zoólogo L. Harrison Matthews (8).
El controvertido sacerdote jesuita nunca participó de estas discusiones y guardó el mismo silencio con que soportó la condena episcopal. Se ignora cuáles fueron sus razones. Es posible imaginar que, alegara lo que alegase, asumir su defensa o admitir su complicidad en una broma, hubiera significado arriesgar una carrera hasta entonces intachable.
Hoy sus ideas son defendidas tanto por escritores de la Nueva Era, que persiguen una síntesis entre ciencia y espiritualidad, como por humanistas seculares, al modo del antropólogo de Harvard, H. James Brix.
Tras su desaparición física, tanto su figura como su fervor por propagar la fe cristiana, acabaron siendo reivindicados por la Compañía de Jesús (9). Demasiado cientificista para los católicos ortodoxos y sospechoso de falsificador entre los escépticos, no es extraño que sus ideas respecto de la “conexión planetaria” -como señalaron Mark Dery y Erick Davis-, actualmente impregnen las discusiones teóricas sobre Internet y la cultura digital. Teilhard de Chardin murió el 10 de abril de 1955, a los 74 años.

FUENTE: http://www.dios.com.ar/notas1/biografias/escribas/CHARDIN_TEILHARD/chardin.htm

espiritualidad cristiana

Los maestros: Daisetsu Teitaro Suzuki

Estándar

Daisetsu Teitaro Suzuki

Teitaro Suzuki (鈴木大拙?) nació en Honda-machi, Kanazawa, en la prefectura de Ishikawa, el 18 de octubre de 1870, y estuvo trabajando en la difusión del Zen en Occidente hasta su muerte, acaecida el 22 de julio de 1966. Ha sido uno de los pilares que prepararon el terreno para que otros maestros del Ch’an y el Zen pudieran darse a conocer posteriormente. Con sus numerosos libros y ensayos sobre Budismo, Zen y Shin, fomentó el interés de Occidente por la espiritualidad Zen y Shin. Fue además un gran traductor de literatura china, japonesa y sánscrita.

Aunque su lugar de nacimiento hace ya tiempo que dejó de existir, un monumento marca su localización. Su nombre budista “Daisetz”, cuyo significado es “Gran Simplicidad”, le fue dado por su maestro Zen Soyen Shaku.Contenido [ocultar]
1 Infancia
2 Carrera profesional
2.1 Matrimonio
3 Obra
4 Véase también
5 Bibliografía
6 Enlaces externos
6.1 Vídeos

Infancia
Cuarto hijo del médico Ryojun Suzuki. La clase samurái en la familia Suzuki decayó con la caída del feudalismo, lo que obligó a su madre, una budista Shin, a criarle en un entorno de pobreza tras la muerte de su padre. Cuando tuvo suficiente edad para tomar conciencia de la situación en la que había nacido, comenzó a buscar respuestas en las diferentes formas de religión. Su intelecto filosófico, por naturaleza agudo, encontró dificultad para aceptar algunas de las cosmologías a las que fue expuesto.

Su hermano, abogado, financió su vida y educación en Tokio, en la Universidad Waseda. En 1890 ingresó en la Universidad de Tokio, pero intensamente atraído por el budismo Zen, estudió en Kamakura con Imagita Kosen Roshi, abad del monasterio Engaku-ji, y tras su muerte con Soyen Shaku. Soyen fue un monje Zen excepcional. En su juventud, su maestro Kosen y otros le habían reconocido como muy avanzado. Tres años después de recibir la “Transmisión del Dharma” de Kosen, a la edad de 25 años, Soyen tomó la determinación de viajar a Ceylon (actualmente, Sri Lanka) para estudiar Pali y Budismo Theravāda, viviendo la vida retirada del bhiksu durante tres años.

Bajo la tutela de Soyen Shaku, los estudios de Suzuki fueron esencialmente internos y no-verbales, incluyendo largos períodos de zazen (meditación sentado). Una labor comprometida que Suzuki describió como cuatro años de esfuerzo mental, físico, moral e intelectual.

Durante sus períodos de entrenamiento en Engaku-ji, Suzuki vivió la vida de cualquier monje. El describe esta vida y su propia experiencia en Kamakura en su libro “El entrenamiento de un monje budista Zen”. Fue invitado por Shaku Soen a visitar los Estados Unidos en la década de 1890.

En 1906 tradujo uno de sus libros al inglés, lo que significó el punto de partida en su carrera como escritor de libros en inglés.

El Dr. Suzuki fue un erudito de reputación internacional y sus libros y conferencias enseñaron a Occidente la naturaleza y la finalidad del Zen. Maestro espiritual y filósofo, autor prolífico y profundo, y primera autoridad mundial en budismo Zen, su obra señaló una única y efectiva labor de acercamiento espiritual entre Oriente y Occidente.
Obra
Ensayos sobre Budismo Zen: Primera Serie (1927), New York: Grove Press.
Ensayos sobre Budismo Zen: Segunda Serie (1933), New York: Samuel Weiser, Inc. 1953-1971. Edited by Christmas Humphreys.
Ensayos sobre Budismo Zen: Tercera Serie (1934), York Beach, Maine: Samuel Weiser, Inc. 1953. Edited by Christmas Humphreys.
The Lankavatara Sutra from the original Sanskrit. Boulder, CO: Prajña Press, 1978, ISBN 0-87773-702-9, first published Routledge Kegan Paul, 1932.
Introducción al Budismo Zen, Kioto: Eastern Buddhist Soc. 1934. Republished with Foreword by C.G. Jung, London: Rider & Company, 1948.
El Entrenamiento del Monje Budista Zen, Kioto: Eastern Buddhist Soc. 1934. New York: University Books, 1959.
Manual de Budismo Zen, Kioto: Eastern Buddhist Soc. 1934. London: Rider & Company, 1950, 1956.

FUENTE: http://www.wikipedia.com

proverbios japoneses haiku