GLOSARIO DE YOGA

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GLOSARIO DE YOGA

Advaîta: Doctrina filosófica de la “No Dualidad” sistematizada por Shankara. Afirma la unidad de un Principio inicial, y, por tanto, la no-existencia de una dualidad que opondría un principio espiritual a otro material. Lo que pertenece al orden natural y relativo no es mas que ilusión, resultado de la ignorancia.
Agni: fuego; divinidad del fuego.. Factor de individuación en la mente. Sentido del yo.
Ahimsa: no violencia, uno de los cinco Valores Humanos; no crueldad. Principio de respeto hacia la vida.
Ajna: Centro sutil frontal. Localización en el esquema corporal de la conciencia y la actividad mental en todos sus niveles.
Ananda: El tercer término de la triada Sat-Chit-Ananda, que significa la Beatitud, o Felicidad suprema. Felicidad suprema, bienaventuranza, plenitud. Felicidad, beatitud perfecta (asimilada a Shiva en la triada Sat-Chit-Ananda).
Annamaya koshA: Literalmente: envoltura de alimento constitutiva del cuerpo material.
Antahkarana: Literalmente, “órgano interno”. Es el conjunto de los poderes físicos que organizan las experiencias particulares de un ser condicionado. Órgano interno o mente. Comprende la mente pensante (manas), la mente racional e intuitiva (budhi), el sentido del yo (Ahamkara) y la memoria (chitta). Organo interno, función mental.
Amrita:: néctar de los dioses; bebida que confiere la inmortalidad.
Apâna: Uno de los cinco vayu. El soplo inspirado que, en el ámbito tántrico, es descendente.
Âsana: Postura ritual que el cuerpo adopta en el yoga. A menudo sinónimo de mudra. Existen en número indefinido, siendo la más arquetípica padmäsana o postura del Loto.
Ashram: Comunidad de discípulos reunidos alrededor de un maestro. Una combinación entre escuela, comunidad y monasterio, que no tiene equivalente en la cultura cristiana.
Asrama: Estado de existencia. Tradicionalmente estos estados son: el de estudiante, el de amo de casa, el de asceta, y el de renunciante.
Atharva Veda: El cuarto Veda, constituido de himnos que acompañan a los ritos y las ceremonias propiciatorias.
Âtman: El “Si-mismo” (como pronombre reflexivo), el principio esencial y permanente del Ser, idéntico al Brahman universal. Es Shiva en nosotros. Traducirlo por Alma es equívoco ya que esta palabra, en las lenguas occidentales, designa tanto el principio eterno y transcendente, como el principio intermedio y sutil; la psique (manas). El Ser en el hombre. En la tradición de los Upanishad, la dimensión transcendente del Yo, metafísicamente idéntico al Principio. En el tantrismo equivale al principio Shivaico del Ser Entidad espiritual eterna, presente en todo ser (animales incluidos), y que se reencarna hasta la Liberación final.
Âtman y jiva: Atman es el Ser de todo pero especialmente del ser humano en toda la tradición filosófica védica. Se traduce como ser individual en los contextos en que está relacionado el término con el ser viviente jiva. Pero el jiva incluye las envolturas vitales y mentales y el ser puro no. Sin embargo, en muchas ocasiones se emplea la misma palabra atman. Cuando el concepto se refiere a lo real, lo esencial en el ser humano, el ser atman no es distinto de Brahman, el Ser Absoluto. En español se ha empleado siempre la mayúscula para distinguir el Ser idéntico al absoluto del ser con las limitaciones añadidas en la condición humana. El Ser puro limitado por la mente aparece como un ser separado consciente. La entidad aparentemente unitaria se toma por “lo real” durante la existencia temporal. Esto es así hasta el descubrimiento de la identidad entre el Ser y lo Absoluto. Mientras el ser humano en evolución es el ser individual que transmigra, del que se ocupa Sankara en algunos pasajes.
Avatar: “Descendimiento” (de lo divino en lo humano). En la doctrina hindú, los avatares son las manifestaciones de Vishnu; se les llama, inadecuadamente, “encarnaciones”. Descendimiento de Dios como mensajero divino, cuya venida tiene por objetivo restablecer el orden cósmico.
Avidya. No-saber, en el sentido de ignorancia.
Bhagavad Gita: “Canto del Bienaventurado”; fragmento del Mahabârata. Krishna, encarnación de Vishnu y conductor del carro de Arjuna, le da a este su enseñanza en el campo de batalla de Kurukshêta. Le revela en particular las diferentes formas de yoga: la acción desinteresada y la renuncia a la acción, el amor devocional, y el conocimiento.
Bhâjan: Canto místico.
Bhakta: Practicante de la bhakti. Adorador devocional.
Bhakti yoga: El camino de la unión con Dios por la devoción. Yoga de la devoción.
Bhakti: La vía del amor devocional, quitándole a las palabras “amor” y “devoción” toda la resonancia dulzona, pasiva y sentimental que en occidente les damos. “Participación” sería el sentido primero de la palabra “bhakti”.
Bhoga: Alegría y disfrute en todas sus formas. En las vías de ascetismo y desapego bhoga y yoga se excluyen mútuamente. En el tantrismo coinciden. Posesión, gozo de cualquier cosa. Opuesto a renuncia.
Bhuta. Conjunto de los elementos síquicos que forman el “fantasma” de un fallecido. Los cinco elementos sensibles a partir de los cuales están constituidos todos los cuerpos: éter, aire, fuego, agua, tierra.
Brahmâ: Dios creador. El “Ser inmenso”, el aspecto organizador de lo divino (mejor que “creador” como se suele decir por facilidad, ya que la idea de creación es más hebraica que india). Gobierna el mundo del estado de vigilia. Asociado a la cualidad Rajas.
Brahma-loka: Mundo del brahman o simplemente de Brahma, el cual es una cualificación o una determinación de brahman. Concepto flotante según los textos. Puede tratarse del “Cielo” o del “Paraíso”, en un sentido cercano al cristianismo, o bien de un estado absoluto, incondicionado, más allá de todos los paraísos posibles.
Brahman: Se traduce por “lo Absoluto”. Éste es el concepto que quizá se acerque más al significado inexpresable en la terminología siempre dual. Y se acerca porque su vacuidad no puede encerrarse en los límites pensados de lo relativo. Cualquier limitación destruiría el sentido unitotal. Por eso habrá que tener en cuenta para su comprensión que en este caso no es opuesto a “relativo”, porque no entra dentro del ámbito de los opuestos. Es “Uno sin segundo”. Lo relativo será entonces una manera limitada de ver lo Absoluto, que no tiene nada fuera de sí. Cuando Brahman es condicionado, con atributos (Saguna Brahman) no se traduce el término. En esos casos apunta a un cierto concepto de Dios, que se hace manifiesto en cada contexto. Tengamos en cuenta en cualquier caso que lo que la palabra evoca aquí no depende del absoluto de la filosofía idealista occidental como tampoco Brahman condicionado es idéntico a la noción del Dios personal y creador del pensamiento judeo-cristiano.
Buddhi: El intelecto trascendente que permite la “visión de las esencias”. La intuición intelectual (diferente y opuesta a la intuición biológica instintiva) que refleja el principio espiritual. Intuición intelectual o intelectiva. No se debe confundir con la intuición biológica o sensitiva; error muy común en estos tiempos sobre todo en el ámbito de las “espiritualidades” de la “Nueva Era”. Poder individuador, pero libre todavía de toda determinación o individuación particulares. Fuerza intelectual supraindividual o indeterminante.
Chakra: “Rueda”; centro sutil simbólicamente representado por una flor de loto. Según las diferentes tradiciones se nombran desde cinco (en la tradición budista) hasta seis, siete o diez, en las diferentes escuelas del hinduismo.
Chit: Consciencia total, consciencia pura, cuyo único objeto es Ananda, la Beatitud.
Chitta: Consciencia empírica (consciencia de algo) por oposición a Chit. Pensamiento formal y asociativo, por naturaleza inestable, una de las cuatro partes del antahkarana (el órgano mental). Cuando es empleada junto a manas, indica el conjunto de las tendencias en estado latente (samskara) que aparecerán como actos en nuestra vida presente o tendrán su fruto en nuestros ciclos de manifestación futuros.
Darshan: El hecho de contemplar a un sabio, un dios, un lugar sacro, y de recibir una bendición de él.
Deva: Divinidad. Los “dioses” del panteón hindú.
Dharma Shastra: Manuales que tratan de los derechos y deberes de cada uno en la sociedad.
Dharma: 1.- La Ley universal, la Norma que sostiene la realidad material y moral. 2.- La ley interna del individuo, la vocación en relación con la naturaleza profunda de cada uno. La ley sagrada. La ley universal. La ley moral. Lo que armoniza al individuo con el todo. Principio de conservación y de estabilidad de los seres manifestados; conformidad al orden del mundo (uno de los cuatro “sentidos” de la vida junto al placer sensual, la riqueza, y la liberación), ley, norma, a veces “virtud”. Término que tiene sentidos diversos: Ley, verdad, naturaleza propia de un ser.
Dhyâna: Forma sánscrita original del chino ch´an y del japonés zen. Se ha cogido la costumbre de traducir Dhyâna por “meditación” cuando en realidad sería mas apropiado traducirla por “contemplación”. En el yoga clásico, se refiere a un recogimiento profundo como consecuencia del retraimiento de los sentidos (pratyahara) y de la concentración del espíritu en un solo punto (dharana). Su objetivo es el samâdhi. Una de las fases del yoga intelectual. Contemplación.
Divya: Divino. Tipo humano, hoy en día casi desaparecido, en el que predomina sattwa, la cualidad puramente espiritual.
Gopî: “Pastora de vacas”; amante de Krishna, simbolizando, a nivel místico, al alma individual amorosa de su Señor.
Guna: Cualidad de la naturaleza o materia primordial. Categoría. Este término se relaciona con las tres modalidades fundamentales de la fuerza que se despliega en la manifestación. Las tres tendencias o componentes de la Naturaleza: Sattwa, Rajas, y Tamas.
Guru: Adjetivo que significa “el que tiene peso”, substantivado para designar un hombre de peso, (pesado de conocimiento) y al cual uno se dirige como guía espiritual. Igualmente: “aquel que hace pasar de las tinieblas a la luz”. En un concepto más amplio se aplica a cualquier persona, animal, cosa o situación que sirvan de señal y guía hacia la luz. El hombre (o la mujer: gurunî) “de peso”. Según otra etimología: “aquel o aquello que disipa las tinieblas”. Maestro espiritual que tiene el poder de guiar a los hombres en el camino de la realización. Para ser auténtico, debe estar él mismo “realizado” (un jivan mukta). (mukti= realización).
Hatha yoga: Yoga que tiene por objeto principal de disciplina el cuerpo físico, con el fin de actuar a través suyo sobre los cuerpos sutiles (energéticos) Yoga del esfuerzo, de la fuerza, incluso de la “violencia” (en el sentido en el que se puede decir que “el reino de los cielos se alcanza por la violencia”, por el impulso decidido).
Hiranyagarbha: Traducido por “la Vida”. Es la dimensión cósmica del cuerpo sutil individual. Literalmente es el huevo dorado, origen de la creación de todo. Se ha hablado de ella como “el gran espíritu”, como el principio potencial de todas las cosas. No es sólo la vida biológica; es la vida divina. Si jiva es el humano manifestado, viviente, Hiranyagarbha es la vida total, la manifestación sutil del ser en su totalidad. De la Vida, principio único, expresión primera de lo divino, surge la división entre el cielo y la tierra. La Vida divina es el lugar donde terminan todos los deseos, como veremos en varios textos, por su potencial total. La identidad de la vida individual con la Vida es la realización humana. Tengamos en cuenta que la realización o identificación con la Vida cósmica, no es la liberación (mukti), última meta del sabio advaita. Esta identificación aparece cuando desaparece la ilusión de separatividad. No hay que confundir este término con la naturaleza, que no es la primera manifestación sino la última.
Hridaya (Hrid): Corazón como “centro del Ser”. En las tradiciones gnosticas de la India (sâmkya, vedanta, jñâna-yoga), así como en la tradición metafísica occidental anterior al Renacimiento, el corazón (hrid o hridaya) no está asociado al sentimiento sino al conocimiento; de ninguna manera es la sede de las sensaciones, emociones o pasiones sino la sede del intelecto, en el sentido guenoniano del término, de esa pura intuición intelectual (buddhi o mati) que ve directamente las cosas en su luz verdadera sin pasar por la intermediación del mental (manas). Es más, según los más antiguos upanishads, el corazón es considerado como el centro del “alma viviente” individual (jivâtman), idéntica en su esencia al Principio supremo del universo (Paramâtman o Brahman). Nuestra individualidad humana es a la vez somática y síquica o, en términos hindúes, grosera y sutil. Es de todo este compuesto -y no solamente del cuerpo material- del que el corazón (la “caverna” o el “santuario”) es el centro.
Ishwara: Se traduce por el Creador. Es el Dios personal de la mayoría de las religiones. Pero además de creador es preservador y destructor del universo. La maya del creador se identifica con la naturaleza, en ocasiones. En ese caso no es la naturaleza manifestada (pradhana), sino lo inmanifestado (avyakta), semilla de todas las cosas. “Comprendo que la naturaleza es ilusión y quien dirige la ilusión es Dios, que abarca el universo entero, porque todos los seres forman parte de Él” (Sv. Up. 4, 10). Prajña. Se traduce según su significado literal por “conciencia”. Pero se refiere a la conciencia directa, la verdadera sustancia del ser humano (atman) y del Absoluto (Brahman). En algunos contextos la traducción adecuada ha sido “sabiduría”. La palabra prajña es distinta aunque su significado es análogo. Es el estado de sueño profundo. La conciencia ahí reposa en sí misma, sin objetos y se vive inconscientemente en el estado de mente habitual. El término chitt, es también conciencia pero cuando forma parte del órgano interno antahkarana o mente. Se ha evitado la forma habitual de traducir prajña y chitt como conocimiento. Prácticamente en todos los textos consultados hay gran confusión respecto al significado que los filósofos vedantas, en este caso Sankara, daban a estos términos. De hecho se encuentran con sentidos diversos. Al traducirlos hemos preferido dar una versión diferente en cada caso según la exigencia del sentido total del contexto.
Japa, o japa yoga: Práctica espiritual consistente en repetir continuamente un mantra. Repetición indefinida de un mantra que tiene como objetivo el “despertar” a una cierta divinidad o una cierta energía, de la misma manera que se sacude a una persona dormida para despertarla. El japa es de tres clases: audible, articulado pero inaudible, y, finalmente, mental y silencioso. Es solamente en este último grado superior en el que la divinidad se despierta plenamente y que se opera la fusión; pero incluso los dos primeros grados del japa tienen un valor iniciático: los dos labios del recitante se identifican con Shiva y Shakti, el movimiento de los labios expresa su unión amorosa; el sonido producido es el bindu, la simiente divina, el “Punto” desde el cual brota la manifestación.
Jîvan Mukta: El “liberado viviente”, estado del yogui que ha realizado la meta suprema sin dejar este cuerpo humano.
Jîvâtman: Individualidad viva, el Ser manifestado, encarnado.
Jnâna yoga: Yoga que, dirigiéndose a la inteligencia, se centra en el aspecto impersonal e inconcebible de la Enseñanza Unica.
Jñâna: Conocimiento puro por el cual el se llega a ser aquello que conoce. Conocimiento, saber. El jñana yoga es el yoga que sigue el camino del conocimiento contemplativo.
Kâla: Tiempo eterno que engendrará la ingenua noción del tiempo que conocemos. Principio temporal, una de las “cinco corazas”.
Kali Yuga: “La Edad de Hierro”; la cuarta edad, la de los conflictos y de las tinieblas, en la cual nos encontramos. Edad de las sombras, edad oscura, edad de los conflictos, el último de los cuatro periodos en los cuales está dividido un manvantara, una era de Manu, es decir: la duración de manifestación de una humanidad terrestre. Nosotros nos encontramos actualmente en el final del kali yuga y es a nosotros, hombres de los últimos tiempos, a quienes está especialmente destinada la revelación tántrica. La “edad de sombra” es la última de las cuatro eras del ciclo actual.
Kâlî: La “Negra”, Shakti tenebrosa de Shiva. Potencia trascendente del Tiempo (kala) que desintegra todo objeto. Madre divina, en su aspecto terrible de destructora de las ataduras y de las ilusiones.
Kalkî Avatâr: El último de los diez avatâra de Vishnu, al cual se le representa montado en un caballo blanco, y que se manifestará al final del presente ciclo.
Kâma Sutra:”Tratado del Amor”, compuesto por Vâtsyâyana, consagrado a la elección de una esposa, a los deberes del marido y de la mujer, a las cortesanas y a la unión sexual.
Kâma: Dios del deseo sensual. La realización erótica es uno de los cuatro “sentidos” o “deberes” de la vida en la tradición hindú, junto al cumplimiento del dharma, la riqueza (artha) y la liberación (moksa).
Karma yoga. Camino hacia la unidad por la acción. Presencia de lo Absoluto en cada acción.
Karma: Acción, deber, actos condicionados. Acto, acción bajo todas sus formas (en sentido técnico, acción ritual tal como está prescrita por el Veda). Ley inmanente de la cual resulta el que toda acción tenga un resultado inevitable, en ésta vida o después. Se ha abusado mucho de este termino en Occidente dándole una resonancia moral que no tiene originalmente. La “obra” y sus consecuencias: la serie de actos realizados en esta vida y en las precedentes; la continuidad de las causas y de sus efectos. Literalmente “acción”. En particular es la ley inmanente que quiere que una acción dada tenga un resultado dado
Kâtha Upanishad: Upanishad que relata la historia de Nashikêta, instruido por Yama, el dios de la Muerte, sobre la inmortalidad del alma.
Kena Upanishad. Upanishad que trata sobre Brahman por la vía negativa, y que muestra a través de una parábola, como los dioses, rivalizando entre ellos, lo descubren.
Kîrtan: Repetición cantada de un mantra, a veces acompañado de una danza.
Kosha: Envolturas del Ser. Las cinco “envolturas”, “vainas” o “forros” de los cuales se reviste el Si-Mismo manifestado (jivatman); corresponden a los tres “cuerpos” de la manera siguiente: anandamaya kosha (envoltura hecha de Beatitud) al cuerpo causal (karana sharira); vijñanamaya kosha (envoltura intelectiva), manomaya kosha (envoltura mental) y pranamaya kosha (envoltura energética) al cuerpo sutil (sukshma sharira); annamaya kosha (envoltura “de alimento”) al cuerpo grosero (sthula sharira).
Kshatriya: Casta de dirigentes, protectores y guerreros. La segunda casta, la de los guerreros y los representantes del poder civil.
Kundalinî: “La enroscada”; energía espiritual dormida, situada en lo bajo de la columna vertebral. Se puede despertar esta energía y hacerla ascender hasta lo alto de la cabeza donde se une a la Energía Cósmica. “La que forma los anillos”, la Enamorada, la Enroscada, la Serpiente oculta, la Energía vital cuando está encerrada en el cuerpo sutil. Todos los Tantras no se comprenden mas que con relación a esta doctrina.
Kundalinî yoga: Yoga que tiene como objeto el despertar y el pleno desarrollo de la Kundalini.
Lîlâ: “Juego”; danza cósmica de la energía divina a través de las apariencias fenoménicas. Lo absoluto crea y destruye los mundos por puro gozo, por puro juego.
Linga: Símbolo fálico representando a Shiva, en su aspecto de infinitud creadora y de expansión vital.
Mahâbhàrata: “La gran gesta de los Bhârata”; poema épico atribuido a Vyâsa, que tiene por tema la larga rivalidad entre dos tribus arias, los Kauravas y los Pandavas. Es también una suma de relatos guerreros, leyendas, exposiciones jurídicas, morales y religiosas, especulaciones metafísicas, del cual el Bhagavad Gîtâ ha sido extraído.
Mahabhuta: Los “grandes elementos”, los elementos de la natura naturans, de los que los del mundo físico son una manifestación (tierra, fuego, agua, aire, éter).
Mahayana: Una de las dos escuelas a las que dio lugar el budismo de los orígenes. Tiene un carácter metafísico, refleja a menudo el Vedanta.
Maithuna: Imagen de unión sexual esculpida en la pared exterior de ciertos templos. La unión sexual ritual.
Manas: El órgano mental y su actividad, el pensamiento sensitivo y razonante. Facultad de pensamiento, una de las partes del órgano interno o mente.
Mandala: Diseño no figurativo, generalmente circular y simbólico, utilizado como soporte de contemplación.
Mantra: Formula sagrada, palabra de poder, nombre secreto de una cosa o de un ser que permite obtener su esencia. Fórmula sagrada, unión de sílabas sánscritas, de palabras, condensando en forma sonora una divinidad que es así invocada.
Mâyâ: El arte mágico que despliega el universo. La potencia divina creadora de los fenómenos; y en consecuencia la ilusión cósmica. La shakti o potencia de brahman. La noción de Maya es compleja; se traduce a menudo por “ilusión cósmica”, pero ese no es mas que uno de los aspectos de Maya, que es también el “Juego divino” y la “Posibilidad universal”.
Mâyâ: Se traduce por “la ilusión” cuando es individual y por “la gran ilusión” cuando es cósmica. La ilusión individual es ignorancia, avidya. No se puede captar, conocer, es un sueño. No es conciencia, es falta de conciencia. Por eso no es real, es ilusión de realidades. Y es siempre un poder oscurecedor que oculta lo Absoluto, delimitando su infinitud. Es también la energía divina, la shakti, creadora de realidades hechas de pensamiento y materia, de nombres y formas. Por la ilusión individual el Ser absoluto aparece como jiva, el ser humano viviente. Por la ilusión cósmica lo Absoluto aparece como Ishvara, el creador del universo.
Mudrâ: “Sello”; gestos o posiciones del cuerpo y, principalmente, posiciones de las manos, utilizadas en el culto, la danza y el Hâtha-Yoga. Los mudra condicionan el estado interior que ellos manifiestan.
Nâdi: Canales del cuerpo sutil por donde se mueven los “alientos” vitales.
Nirvâna. “Extinción”; estado supremo de absorción del Ser en Brahman.
Nyâya. Uno de los seis principales “puntos de vista” de la filosofía hindú, tratando de las reglas de razonamiento lógico.
OM: Interjección utilizada en la liturgia védica para marcar la aprobación así como para comenzar y concluir los actos rituales. Mantra de la Totalidad, OM esta formado de tres fonemas: A, U (vocales fundidas en el diptongo O), M (nasal, que prolonga una resonancia ulterior a la cual se le da un valor transcendente). Los tres fonemas son especialmente puestos en relación con los tres dioses, los tres mundos, los tres estados de la consciencia, los tres guna, etc..
Padmâsana: “Postura del loto”, en el hâtha-yoga. Posición tradicional de meditación.
Pradhana: Traducido por “naturaleza”. Es la materia primordial. Tiene aquí el sentido literal de naturaleza no evolucionada. Significa lo mismo que prakriti, el opuesto de purusha, el espíritu en la filosofía sankhya. Para Sankara diríamos que se refiere al punto más lejano en la manifestación. Y es inconsciente, pura pasividad por lo que coincide con la materia del platonismo: la máxima rarificación de lo Uno. El Espíritu en su máxima alineación, como diría Hegel, se llama materia. En el contexto de la metafísica sankariana es una creación de la ilusión cósmica.
Prakriti: La sustancia universal indiferenciada, la Naturaleza Creadora, que forma junto a Purusha un par indisociable. Principio femenino de la manifestación universal. A veces se le traduce por “naturaleza” o “substancia”, pero no es la materia en el sentido moderno de la palabra. Prakriti produce la manifestación bajo la influencia de Purusha, el principio masculino.
Pralaya:Disolución cósmica al fin de un ciclo de manifestación.
Prana: En sentido absoluto, la energía vital; en sentido restringido, uno de los cinco alientos (vayu), lo mas a menudo la inspiración, pero en algunos Tantra, la expiración. Energía vital. El principio de la vida. El aliento en la respiración. La fuerza vital suprabiológica que tiene una relación con el aliento en el hombre.
Pranâm: “Saludo supremo”; posternación hecha a los pies de un rey, de un sabio, de un Dios, o de cualquier objeto sagrado.
Prânâyâma: Dominio del aliento, uno de los grados esenciales de todo yoga. El conjunto de las prácticas yóguicas basadas en el control del aliento concebido como prana.
Prâsad: Alimento ofrecido a los dioses, aceptado por ellos, y que a continuación es distribuido a los fieles.
Pûjâ: Ofrenda a las divinidades. Ritual Culto, ritual de adoración. Puede ser una ofrenda de agua, de flores, de perfume, de alimento, etc.. En algunos Tantras no se hace mucho caso del ritualismo exterior y se define puja como una ofrenda de la persona al Ser.
Purusarthas: Los valores o deberes de la vida, que son: el placer sensual (kama), la riqueza o el poder (artha), la virtud (dharma), y finalmente la liberación (moksa). Si kama y artha aseguran un cierto bienestar en este mundo y si el dharma es el garante del gozo celeste, en un ciclo que no es aún el estado final y absoluto del hombre, el moksa como nihsreyasa (lo que está allende el bienestar) trasciende los tres anteriores.
Purusha: Principio espiritual que designa a Brahman, el Ser, el Si-Mismo, que forma con Prakriti una pareja indisoluble. Principio masculino de la manifestación universal; traducido a veces por “espíritu”.
Râga: Modo melódico compuesto de cinco a siete notas distribuidas en la escala diatónica según un orden particular. Cada raga tiene su dominante ligada al tema que la define. Modo musical, fórmula melódica que corresponde a un momento o a un estado del alma específico.
Raja yoga: Camino de la unidad por la concentración mental.
Rajas: Una de las cualidades (gunas) de la naturaleza, caracterizada por el movimiento y la pasión. Una de las tres gunas, tendencia dinámica, expansiva, apasionada, apta en la vía tántrica a condición de ser depurada y canalizada en una justa dirección.
Râmâyana: “La gran gesta de Rama”. Poema épico de Valmiki, que cuenta las aventuras de Rama, príncipe de Ayodhyà: su matrimonio con Sîtâ, su exilio en el bosque, su guerra victoriosa contra el demonio Ravana para liberar a Sîtâ.
Rasa: “Perfume” o “Sabor” de una obra poética o musical. La emoción provocada en el auditor por los sentimientos expresados artísticamente.
Rig Vêda: El primero de los cuatro Vedas, y el más antiguo monumento de la literatura hindú (2500 A.C.). Sus versos son recitados en los rituales religiosos o en las ceremonias que marcan la vida de todo individuo (iniciación, matrimonio, ceremonia fúnebre).
Sadhana: Práctica, disciplina. Purificación interior con la ayuda de ejercicios ascéticos, que hace traspasar el nivel de los sentidos hacia el nivel de lo Divino. Genéricamente se aplica al conjunto de prácticas interiores que realiza una persona encaminada interiormente.
Samâdhi: Desprendimiento de la Conciencia de los niveles de la manifestación reabsorbidos en ella. Nivel de Realización espiritual. Identificación del sujeto y del objeto, recogimiento perfecto, “enstasis”. En el yoga clásico, es el resultado supremo de la ascesis. Pero cada escuela lo ha definido a su manera distinguiendo en él diversos grados. La iluminación. El estado de “enstasis”. El último grado de conocimiento asimilado a lo Divino. Equivalente a satori en el ámbito budista.
Sâmkhya: Uno de los seis grandes “puntos de vista” (darshana) de la ortodoxia hindú, que describe 25 principios constitutivos de la manifestación cósmica. Base teórica del yoga clásico, e incluso tántrico. Más cosmológico que puramente metafísico, no es, sin embargo, ni materialista ni ateo como lo han pretendido muchos orientalistas.
Samsâra: “Hecho de recorrer una extensión, de pasar de un estado a otro”, flujo moviente de los fenómenos, ciclo de la transmigración. La “reencarnación”, a la cual los Occidentales están hoy en día tan aficionados, no es mas que un reflejo disminuido de esta doctrina. Designación general de la experiencia del mundo como algo cambiante, contingente e inestable. Es la existencia condicionada El transcurrir de las existencias, el devenir universal, sin comienzo ni fin.
Samskara: Las raíces profundas de la estructura y las disposiciones de un ser dado, de carácter innato, y también herencias de formas anteriores de la existencia. Tendencias innatas, virtualidades síquicas susceptibles de actualizarse, latencias sicológicas.
Sanatâna Dharma: “Ley” espiritual que debe perdurar para toda una humanidad, durante sus cuatro edades (yuga). Mas específicamente la Tradición Hindú, primordial con relación a todas las otras tradiciones conocidas, y “perpetua” (Sanatana).
Sangha: En el ámbito budista, el conjunto de personas que siguen una practica común.
Sannyâsin: Asceta que ha rehusado a toda condición social y a todo estado profano, para consagrarse a la búsqueda de lo divino.
Sat: El Ser (asimilado a Brahma en la triada Sat-Chit-Ananda). Lo real, lo real absoluto, la existencia.
Sat-Chit-Ananda: Ser-Consciencia-Beatitud, las tres características de la Realidad Absoluta (Brahman).
Sattva: Una de las tres gunas o cualidades de la naturaleza. La que confiere armonía. Tendencia ascendente, luminosa, consciente.
Shakti: De shak poder, “ser capaz de”. La palabra Shakti designa toda capacidad, toda habilidad, todo poder: poder de una palabra, poder poético, poder real, poder de un arma o el arma misma (lanza, arpón, espada). En el ámbito tántrico es la Energía Cósmica, la Potencia activa personificada como una diosa. La Energía no está nunca separada de la Consciencia (Shiva) que la posee. Incluso cuando la Energía parece separarse de la Consciencia (y es solamente entonces que se le puede calificar de “peligrosa”), no es mas que una ilusión. La energía cósmica, simbolizada por la esposa de Dios en tanto que principio animador de este. La potencia de manifestación de Brahman, la Omnipotencia u Omniposibilidad divina. El equivalente hindú al concepto cristiano de Sophia.
Shankara: Comentador de los Brahma Sutra, del Bhagavad Guita, de algunos Upanishads, autor de numerosos himnos y tratados. El representante más ilustre del Vedanta no-dualista. Sus himnos tántricos, menos conocidos, son también admirables.
Shiva: El Bienaventurado, el Propicio. En la Trinidad hindú, aspecto destructor y transformador de lo divino. También el aspecto Consciencia con relación a la Energía, o el aspecto Absoluto sin distinción alguna. Divinidad hindú que, en la metafísica tántrica, designa el aspecto masculino, inmutable y luminoso del principio, por oposición a aquel, “femenino”, dinámico y generador, de la pura Shakti.
Shrûti: “Lo que ha sido oído” en lo más profundo de sí mismos por ciertos sabios antiguos llamados rishi. No se trata de textos “revelados” en el sentido religioso occidental sino más bien “inspirados” directamente, obteniendo su autoridad de sí mismos. Escrituras reveladas.
Shunya: El vacío metafísico, la vacuidad total y espontánea.
Siddhi: El “éxito”, la “realización” del ser realizada en el yoga. También los poderes ocultos, supranormales. El yoga clásico enumera ocho y aconseja el no cultivarlos de ningún modo. El tantrismo, siendo una vía de poder, no siempre tiene esa misma actitud hacia ellos.
Smriti: “Memoria”, tradición humana fundada en la Shruti y obteniendo toda su validez de esta última. El conjunto de la tradición humana comprendiendo, entre otras, las “Ciencias anexas”, las Leyes de Manu, las epopeyas, los Puntos de vista (Darsanas), y completando a los Veda que constituyen la Shruti: Escrituras tradicionales.
Svetâshvatara Upanishad: Upanishad impregnado de teísmo y de devoción a Shiva que es la representación de lo absoluto.
Tamas: Inercia, ignorancia, torpeza. Una de las tres gunas de la naturaleza Inercia, obscuridad, desintegración. Shiva, el Gran Destructor, es la personificación transcendente de tamas.
Tantra yoga: Yoga de origen shivaita, en el cual el principio femenino (la energía) juega un papel igual o superior que el aspecto masculino (la Consciencia) de la divinidad. Formulación en la que, en vez de acceder directamente a la Consciencia (como es el caso del Vedanta) sin ningún tipo de apoyo, se ayuda el proceso en la manifestación para, tomándola como trampolín, o como reflejo físico de las cualidades de lo absoluto, proyectarse hacia la pura Consciencia. Formulación hecha para el Kali Yuga, mientras que el Vedanta lo era para edades más primordiales en las que el individuo no estaba en un estado tan “denso” y por lo tanto podía plantearse un acceso más directo.
Tapas: Esfuerzo ascético y de concentración.
Turiya: El “cuarto”, la insondable Realidad que, a la vez, trasciende los tres estados de consciencia (despierto, dormido con sueños, sueño profundo) y constituye su substrato común. El cuarto estado de conciencia. Conciencia no-dual, realidad absoluta.
Upadhis: Son las capas que se añaden al Ser cuando la conciencia lo objetiva. Pero el añadir no aumenta aquí, disminuye la infinitud del Ser, la delimita, por eso se ha traducido por limitación añadida. Las distintas capas kosha o cuerpos añadidos forman el ser humano. En el budismo corresponden con los vijñana porque en su filosofía se destaca el carácter de objetos de conciencia. Por la limitación de la mente vigñana-maya-kosha el alma viviente es un ser consciente. Y por el agregado vital que envuelve ese ser como prana-maya-kosha, es además un ser activo. Y la voluntad que se expresa en la acción tiene la envoltura mental mano-maya-kosha. Estos tres upadhis hacen del ser individual, del ser viviente, una entidad con capacidad cognosciente y poder de voluntad. En conjunto constituyen el cuerpo sutil individual.
Upanishad: Textos anónimos en verso o en prosa que forman la última parte del Veda y, por consiguiente, pertenecen a la Shruti. En este sentido estricto no existen mas que una quincena, de una enorme elevación metafísica, rechazando el culto estereotipado y prescribiendo la meditación sobre brahman. Sin embargo, el termino Upanishad se ha extendido a un número importante de tratados (al menos doscientos), de redacción mucho mas reciente y a menudo de inspiración shivaita o tántrica. Textos sagrados de no mucha extensión, y que son el corazón de la filosofía hindú.
Vâsanâ: “Impregnaciones síquicas”: nuestras experiencias pasadas impregnan nuestro “órgano interno” (mental) como un perfume el frasco que lo contiene.
Veda: “Aquello que ha sido visto” por los sabios de antaño (los rishi).
Vedânta: Etimológicamente “fin de los Vedas”, es uno de los seis darsanas (puntos de vista) de la espiritualidad hindú y se basa en la enseñanza contenida en los Upanisads, que son parte integrante de los mismos Vedas. La expresión “fin de los Vedas” hay que entenderla en el doble significado de “conclusión”, siendo los Upanisads la última parte de los textos védicos, y de “finalidad” porque lo que en ellas se enseña es la finalidad última de todo el Conocimiento tradicional. El Vedanta es una Doctrina puramente metafísica y su temática fundamental es la búsqueda de lo Absoluto-Brahma. El Vedanta Advaita es metafísica en el sentido tradicional y como tal se interesa de lo que está “más allá de la física”, de la “Naturaleza”, de las formas toscas y sutiles, de lo substancial, del mismo Uno principial, del Dios-persona; más allá de toda posible polaridad. Esto implica que el Vedanta Advaita lleva a lo Absoluto sin calificaciones, a lo Constante, a lo Infinito, al No-Ser en cuanto único y puro Ser, a lo Incondicionado, al Uno-sin-segundo. De todo esto se puede deducir que esta doctrina implica la exclusión de toda forma de panteísmo, de inmanentismo y psicologismo.
Vedas: Santas escrituras, las más antiguas de la India. El Veda original está dividido en cuatro partes: Rig, Yayur, Sama y Atharva. Otro nombre para las escrituras védicas tomadas en su conjunto, comprendiendo los ciento ocho Upanishads, los Puranas, el Mahabarata, del que forma parte el Bhagavad Gita.
Vijñana: Aunque literalmente es “conocer”, se ha traducido en ocasiones por “conocimiento verdadero”. Para poner de manifiesto el significado que la tradición vedanta da a este término es necesario entenderlo como conocimiento de la verdad. No es cualquier conocimiento porque es una misma cosa con lo conocido. A lo largo de la obra, el término hace referencia casi siempre al conocimiento del Absoluto que no es una simple información. El conocimiento verdadero del Absoluto es una vivencia y no una simple representación intelectual. El no tener esto en cuenta lleva a muchos equívocos en las traducciones a los idiomas modernos que dificultan la comprensión de la metafísica advaita. En algún contexto hemos traducido vijñana por “toma de conciencia” porque era evidente que lo que evocaba la expresión lingüística era mucho más que el simple conocer. Y no hay diferencia entre el conocimiento verdadero del Ser y la Conciencia pura. La conciencia en sí misma no es representativa, es la realidad en sí. Por eso también es “meditación” y así lo traducimos cuando el término hace referencia al camino práctico para esa toma de conciencia del Absoluto. En las pocas ocasiones que aparece la palabra sánscrita vijñana con su significado usual en nuestro idioma, se ha traducido por “inteligencia” o “conocimiento particular”. Tendría entonces el sentido de “conciencia de algo” y no de “conciencia en sí”.
Vikalpa: Pensamiento dualizante, oscilante, disperso, que es de hecho nuestro modo usual de pensamiento.
Viparita maithuna. Forma de unión sexual en la que la Shakti se mantiene encima del Dios. Su valor simbólico es evidente. El termino viparita (invertida) tiene un valor de “clave” ya que, de una cierta manera todo el yoga representa una “inversión” con relación a la vida profana. Y ya se conoce, en el hatha-yoga, la importancia de las posturas “invertidas”.
Vishnu. Aspecto protector, cohesivo, armonioso de lo divino. Asociado a la cualidad Sattva. Rige el mundo onírico.
Vritti: Remolino mental. Fluctuación del pensamiento Son las modificaciones de lo mental, el conjunto de sus contenidos inestables y fluctuantes. En la cosmología, son las transformaciones y modificaciones del ser en tanto que se manifiesta.
Yantra: Diagrama simbólico utilizado para la meditación.
Yoga nidra: Sueño yóguico. Sueño activo o autodirigido.
Yoga: Enganche, yugo, de ahí unión (según las escuelas: del Ser y del yo, del Espíritu y de la Naturaleza, de Shiva y de Shakti, de prana y de apana, etc..). 2. Uno de los seis darshanas tradicionales, codificado por Patanjali en sus Yoga Sutra, y que, por su parte teórica debe mucho al Samkhya. 3. La palabra yoga es frecuentemente empleada como sinónimo de esfuerzo personal y de disciplina espiritual. Se distinguen un cierto número de yogas (jñana, bhakti, karma, hatha, kundalini, etc..), y en un cierto sentido cada yogui tiene el suyo. Es algo vago pero no del todo abusivo el hablar de “yoga” en general, ya que existe un fondo común de técnicas al cual todos los yogas particulares han recurrido y, además, todas estas vías llevan al mismo objetivo: el estado de unión perfecta con lo divino o de otra manera, la “liberación” de la existencia condicionada. Literalmente, unión. Vía para llegar a la unión con lo Absoluto no-dual. En la filosofía vedanta advaita, el descubrimiento de lo verdadero; la sabiduría es la vía, a la que se ha llamado jñana-yoga, budhi-toya, asparsa-yoga. El estado de unidad de conciencia es la meta.
Yogi: La persona que sigue la vía de la unión. Puede ser un bhakti-yogi si su sendero es el devocional, un karma-yogi si es una persona de acción, un hatha-yogi si utiliza la disciplina del cuerpo como senda o un jñani-yogi, si está en el camino de la sabiduría. En general se dice que es un yogui aquel que busca lo Real. Ser que ha completado el yoga, la unión (y no simple practicante).

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