LEYES DE CURACIÓN POR MEDIO DE LOS ALIMENTOS

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En la medicina natural es muy popular un dicho hipocrático: “Que tu alimento sea
tu medicina y tu medicina sea tu alimento”. Este proverbio bien entendido ha
sido, es, y puede
ser para muchas personas un camino nuevo hacia la verdadera salud sin necesidad
de recurrir a la medicina medicamentosa química con sus mortíferos efectos
secundarios en muchos
casos.

El doctor Bernard Jensen, una autoridad mundial en el campo de la Medicina
natural, la Iridología y la búsqueda de la Salud integral a través de la
naturaleza, durante el
pasado siglo siempre se esforzó por ponerlo en práctica al tratar con sus miles
de pacientes, con excelentes resultados como así lo testifican tanto sus
pacientes, como sus más
allegados colaboradores y, como no, sus excelentes libros sobre Medicina
natural.

Animamos a todos aquellos interesados por una salud completa, los utilicen como
referencia para saber como combatir las enfermedades, y como encontrar remedios
a sus dolencias.
Entre estos libros destacamos: “Mi sistema naturista”, “La naturaleza tiene el
remedio”, “Jugoterapia”, “La limpieza de los tejidos a través del intestino” y
uno de sus últimos
libros “Cuerpo radiante”.

Con este artículo “Las leyes de curación por medio de los alimentos” comenzamos,
y sirve de índice,  para una serie de artículos sobre las leyes que deberíamos
tener en cuenta
al usar la nutrición como medida terapéutica pero basándonos en las leyes o
normas que el doctor Bernard Jensen elaboró.

No queremos decir que los alimentos de por sí sean la panacea que lo cura todo;
pero sí asegurarles que sin un cambio en la alimentación todo lo demás perderá
su eficacia.

A continuación enumeramos las leyes que el doctor Jensen nos aconseja a seguir.
En sucesivos artículos las analizaremos una a una y explicaremos el porqué de
estas normas sobre
alimentación así como su aplicación práctica. Como verán no son meros caprichos
de un “naturópata ocurrente”, sino que tienen la base científica, la lógica que
la naturaleza
nos enseña, y la experiencia de más de 65 años al servicio de la salud de sus
pacientes.

¡Gracias Sr. Jensen por sus inapreciables consejos!

1.   El alimento debe ser natural, completo, integral, puro y fresco.
Razón: mientras el alimento sea más próximo a lo natural más alto es su valor
alimenticio.

2.   Debemos comer crudos por lo menos el 60 % de nuestros alimentos.
Razón: no porque tengan mejor sabor, sino porque son más beneficiosos. Los
crudos nos proporcionan más vitaminas, minerales, enzimas, fibra, bolo
intestinal, porque son
alimentos “vivos” que se encuentran en la cima del valor alimenticio, si se
seleccionan de forma adecuada.

3.   Debemos ingerir seis vegetales, dos frutas, un almidón y una proteína, cada
día.
Razón: Las verduras contienen mucha fibra y minerales. Las frutas tienen alto
contenido de azúcar natural y vitaminas.

4. Nuestros alimentos deben ser 80% alcalinos y 20% ácidos.
Razón: descubrimos que 80% de los nutrientes en la sangre son alcalinos y 20%
ácidos. Para conservar la sangre como debe ser, seis verduras y dos frutas
componen ese 80% de
alimentos alcalinos que necesitamos, mientras que una proteína y un almidón son
el 20% de alimentos ácidos.

5. Variedad: cambie de azúcares, proteínas, almidones, verduras y frutas de una
comida a otra y de un día para otro.
Razón: cada órgano de nuestro cuerpo necesita un elemento químico más que otros
para mantenerse sanos.

6. Coma con moderación.
Razón: las personas que han llegado a edades como los 120 años pesaban lo mismo
que cuando tenían veintitantos años.

7. Combinaciones: separe los almidones y las proteínas.
Razón: tome sus proteínas y almidones en diferentes comidas, no porque no las
digiera bien juntas, sino porque así podrá comer más frutas y verduras en cada
alimento.

8. Tenga cuidado con el agua que toma.
Razón: la mayoría de los sistemas públicos de agua tienen alto contenido de
sustancias químicas debido a que las fuentes de agua subterránea se encuentran
cada vez más
contaminadas.

9. Cocine en utensilios que requieran poco calor y poca agua; cocine con poca
agua o sin agua y no hierva demasiado.
Razón: la alta temperatura, cocinas con agua y la a exposición al aire son los
tres principales eliminadores de nutrientes. el medio más eficaz para cocer los
alimentos y
preservar su alto valor alimenticio, es cocinar a fuego lento en ollas de acero
inoxidable con tapas de cerrado hidráulico. Para cocer al horno utilice
cacerolas de vidrio con
tapa. También le recomiendo usar la olla de barro, ya que ofrece otro método de
cocinar a baja temperatura.

10. Si le gusta comer carne, coma ave de corral y pescado, áselos al horno o a
la parrilla, pero no lo consuma más de tres veces a la semana.
Razón: asar al horno o a la parrilla, lejos de ser un método de cocina perfecto,
es al menos más aceptable en los que se refiere a conservar más valor nutritivo.
Cueza a la
temperatura más baja para retener la mayor parte del valor alimenticio.

11. Evite comer en exceso uno o algunos alimentos en su dieta.
Razón: el exceso de uno o varios alimentos puede proporcionar demasiada cantidad
de determinados elementos químicos en el cuerpo, ocasionando irritación,
inflamación o posibles
alergias.

12.  No omita alimentos importantes.
Razón: nuestra salud está determinada tanto por lo que no comemos por lo que
comemos, lo que puede originar insuficiencias nutricionales que llevena futuras
enfermedades.

Fuente: “Jugoterapia”. Autor: Bernard Jensen

http://saludbio.com/articulo/alimentacion/las-leyes-de-curacion-por-medio-de-los-alimentos

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